jueves, 5 de septiembre de 2013

Las tías


La tías son esas personas hermanos/as de tus padres. Hay tías de dos clases en general:
  • Las casadas
  • Las solteras.
En mi caso hablaré de las tías solteras, puesto que mis tías casadas no han generado ninguna situación digna de mencionar.
Resulta que por cuestiones de comodidad para mi persona este verano he estado viviendo en casa de mi abuela, (bueno, mi abuela ya no está, pero ésta siempre será la casa de mi abuela) y al principio iba bien la situación bueno, ya conozco a mis tías de toda la vida, y sé que son personas más preocupadas de lo normal. Sé que al no tener hijos pues no pueden vivir con la misma tranquilidad que viven mis padres cuando salgo de casa, a ver, no quiero decir que mis padres no se preocupen ni mucho menos, lo que quiero decir es que mis padres lo llevan por dentro, sin agobiar sin estar todo el rato...

  • 'Vete con cuidado.'
  • 'No corras.'
  • 'Que te acompañen a casa.'
  • 'No me gusta que te quedes sola en casa, cierra todo.'
  • 'No vengas en coche de noche'
  • '¿Con quien vas?'
  • '¿A dónde vas?'
  • '¿Qué comiste?'
  • '¿Qué haces?'
  • 'Ay pobre que tiene que hacerse la cena sola...'
Que a ver, vivo sola en Santiago, sin padres, ni madres, ni hermanos, solamente con una compañera de piso, he estado de erasmus en Turquía nada más y nada menos, y me las he arreglado bastante bien la verdad, no es necesario todas esas precauciones que no sirven de nada, sobre todo cuando una de mis tías un día me dijo:
  • 'Prefiero que vayas a dormir a casa de tu tía Paquita, porque no me gusta que cruces el puente sola'- A lo que respondí que la zona donde vivía mi tía Paquita era bastante peligrosa y oscura y vacía, y tan valientemente me dijo
  • 'Ojos que no ven, corazón que no siente'
Es decir, prefieres evitarte el problema diciendo esa frase hecha pero luego eres la más preocupada del mundo... No lo entiendo, hay cosas que no entiendo.

No quiero decir que no me quieran, para nada, sí lo hacen, pero yo creo que el no tener hijos ha hecho que no sepan ver que ya no soy una niña, que no es necesario que me hablen como a los bebés, porque eso cansa, cansa mucho y sí, durante casi dos meses lo aguanto, pero llegando al final de la convivencia... buf, que ya no tengo tanta paciencia. 
Que sí, son cosas de familia, pero ... ay mamá! estoy deseando que llegue el fin de semana para ir a comer a casa.

He de decir, que la tía Paquita que mencioné antes, en realidad era mi tía abuela, aunque no le gustaba que dijeran que era abuela, porque no tuvo hijos.

En parte fue por ellas por las que quise hacer este blog, para desahogarme un poco. 
Así que nada, hasta otra :)

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